Mi primer seguro de vida

mi-primer-seguro-de-vidaHace algunos años, 7 para ser exactos, tuve mi primer acercamiento a estos temas de planeación. Contraté mi primer seguro de vida de forma individual. Antes, tenía seguro, pero sólo como prestación de la empresa en la que trabajaba. Y, según yo, en ese momento, el seguro que me daban como prestación era suficiente y pues la realidad es que NO, sólo me amparaba 36 salarios mínimos generales mensuales, es decir, menos de $70,000.00. (o sea, ¡no me iba a alcanzar para nada! En caso de que perdiera mi capacidad de generar más ingresos, ni sumando lo que me podría dar el IMSS, por este evento, llegaría al ingreso que en ese momento estaba acostumbrada a percibir… y gastar).

Entonces, decidí contratar mi seguro de vida con cobertura de invalidez por $1,000,000 pesos. ¿Por qué por esa cantidad? Pues no sé, pero fue la que me recomendaron, y a mí se me hizo que era ya un número bastante mayor al que tenía.

Después de un tiempo, me llegó la oferta laboral para ingresar a una compañía aseguradora. Inicié capacitación y yo me sentía SÚPER protegida por mi seguro -según yo muy grande- entonces aprendí que no era así… Claro que ya tenía una cantidad de 7 dígitos, pero no era suficiente, porque aprendí que la cantidad necesaria para enfrentar situaciones de emergencia en donde la capacidad de generar ingresos se ve interrumpida y por lo tanto, la estabilidad económica se desequilibra era MUCHO MAYOR al milloncito que ya tenía. Esa cantidad mayor es la que realmente necesitaba y la que yo ubico como la SUMA ASEGURADA IDEAL.

Les comparto que la famosa SUMA ASEGURADA es el capital que pagará la compañía aseguradora en caso de fallecimiento (o invalidez si así lo solicitas). Por otro lado, la SUMA ASEGURADA IDEAL representa la cantidad necesaria para reemplazar tus ingresos de manera vitalicia. Cabe destacar que los cálculos de este monto toman en cuenta sólo tus ingresos, por lo que a medida que los ingresos se incrementen, la suma asegurada deberá incrementarse en la misma proporción.

Entonces, descubrí que mi suma asegurada ideal era de ¡¡¡ $10,810,000 pesos !!! Obviamente, recibí el numerito como balde de agua helada, pero también me cayó el veinte que esa cantidad me ayudaría a mantener mi nivel de vida.

El tomar acción en aumentar mi protección, para mí fue un ACTO DE AMOR A MÍ MISMA, pues no tenía dependientes económicos, y mis papás afortunadamente no necesitaban, ni necesitan mi aportación económica.

Lo que me impulsó a protegerme, fue darme cuenta que en ese momento estaba en mí la decisión de que mis papás no tuvieran que mantenerme por siempre ante una emergencia. Sé que ellos lo harían de los mil amores, pero si en mí estaba la decisión de no trasladarles esa responsabilidad, lo haría con gusto y, que si no había emergencia alguna, en un futuro ya tendría algo que heredarles a mis hijos. Porque lo que sí es un hecho es que algún día me moriré, lo que no sé es cuándo.

Hay muchas opciones de seguros. Como yo lo veo es que cualquier seguro es bueno, siempre y cuando conozcamos sus alcances. Para ser más clara, saber lo que va a cubrir y lo que no. Ahora los seguros tienen varias componentes, como de ahorrar a la par estar protegidos, hay unos enfocados en inversión, otros en ahorro para retiro, otros en la educación universitaria, otros específicamente diseñados para las necesidades de nosotras las mujeres, otros para garantizar una herencia. También existen unos en que recuperas el dinero que pagas en caso que no lo uses y otros en los que no.

Con tantas opciones, y ahora con el conocimiento, adquirí no sólo 1, sino 6 seguros de vida, para cubrir áreas de mi vida presente y futura desde aquel momento. Todos se suman en caso de un evento.

Si en este instante te preguntas: ¿y cuál es el mejor seguro para mí? Ah, pues eso requiere de asesoría especializada para determinar cuáles son tus necesidades tanto económicas como de protección, revisar tus planes y metas a corto, mediano, largo plazo, cuál es tu estilo de vida actual y cuál quieres que sea tu estilo de vida a lo largo del tiempo, para que la estrategia que implementes esté diseñada específicamente para ti.

Finalmente, ¿cuánto cuesta un seguro? Eso, depende de muchos factores, como edad, sexo, estado de salud, suma asegurada, compañía aseguradora y sobre todo de cuál sea la estrategia para ti, porque como lo mencioné, hay algunos que a lo largo del tiempo no te cuestan.

Lo que sí te puedo decir es que “un seguro se compra con salud y se paga con dinero”.

Es por ello que hay que adquirirlo lo más joven posible y aprovechar las opciones que hay, de acuerdo a lo que más te convenga, pues puedes elegir estos instrumentos con componentes de protección, de ahorro e inversión, para cubrir 2 o más áreas a la vez en un mismo instrumento.

Escrito por: Olivia Santos

Olivia Santos es Especialista en Finanzas. Ella forma parte de los especialistas de Congruenti, empresa de consultoría integral que cuenta con un Consultorio De Finanzas Personales en los Consultorios SuperMujer para ayudarte a resolver cualquier duda que tengas respecto a cómo administrar tus finanzas.

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