Adicción a las compras

adiccion a las comprasVamos a la tienda a comprar algo que nos falta o quizá para pasar el rato, pero ¿qué ocurre cuando eso que parece tan ordinario se convierte en una compulsión?

En un mundo capitalista donde todo tiene un precio, hacer compras resulta inevitable. Sea porque necesitamos resurtir la despensa, comprar un regalo de cumpleaños o quizá simplemente porque tenemos ganas de consentirnos; ir de compras forma parte de la vida. Sin embargo, para algunas personas, las compras son algo más que un medio para cubrir necesidades; son una necesidad en sí misma.

La adicción a las compras, como cualquier otra, está íntimamente ligada a factores emocionales; se busca escapar de la depresión, la incomprensión o tal vez de la soledad. De acuerdo con Donald Black, de la Universidad de Iowa, cerca de dos tercios de las personas con problemas de adicción a las compras sufren de depresión y ansiedad. Los compradores compulsivos encuentran en esta actividad una forma de mitigar el dolor, llenar un vacío y escapar de sus problemas; aunque sea por un rato.

No necesariamente se trata de grandes gastos; más que lo que se compra, la satisfacción la encuentran en el acto mismo de comprar. Incluso si la persona sabe que no necesita el producto, aunque dentro de sí sepa que se trata de una compra inútil, la compra parece ser la única cosa que puede calmar sus tristezas y ansiedades. Es tras ese momento en que se completa la transacción, que la persona siente que se libera la tensión; sin embargo, el efecto dura poco y con frecuencia viene seguido de sentimientos de culpa.

Los adictos a las compras no suelen disfrutar aquello que han adquirido; pues la culpa no los deja. De hecho, no es raro que regresen los objetos a la tienda o que los acumulen en un rincón del hogar sin llegar a usarlos.

Uno de los problemas con esta adicción, es que puede resultar difícil identificarla. No existen manifestaciones físicas visibles como en otro tipo de adicciones y las compras no parecen ser tan diferentes de las que realizaría cualquier otra persona. Hay gente que ama comprar y puede gastar mucho en una visita al centro comercial, pero esto no necesariamente significa que la persona sea adicta a las compras. Es cuando se convierte en un deseo irreprimible que nos encontramos ante un problema.

Pero existen algunos síntomas que nos pueden ayudar a identificar si alguien podría ser adicto: gastar más de lo que tienen, utilizar “terapia de compras” para lidiar con la tristeza o el enojo, sentimientos de euforia mientras compran, conflictos con seres queridos debido a su forma de comprar, sentimientos de vergüenza tras ir de compras; que incluso los llevan a mentir o guardar el secreto respecto a sus gastos.

Si una persona no busca ayuda para su adicción, no sólo quedará hundido en deudas, sino que es posible que pierda amigos y seres queridos en el camino. Lo primero, es ser consciente de que el problema existe.

Add comment


Security code
Refresh