La presión social y la adolescencia

El efecto borrego-min.pngMartín no quería hacer lo que le pedían, no estaba convencido de que fuera lo correcto, pero no podía quedar como un cobarde frente a sus compañeros, si se negaba, lo señalarían y le harían la vida imposible. Escondió la botella entre sus cosas y salió corriendo de la tienda, se sentía culpable, pero al menos estaba seguro de que formaría parte del grupo.

La adolescencia es una etapa que nos define y nos marca. Es el momento en el que comenzamos a delinear nuestra personalidad, nuestros gustos e intereses. Esta búsqueda de identidad obliga a los adolescentes a dejar a sus padres de lado y alejarse. Ellos quieren generar su propia visión de si mismos, independiente de su familia. Buscan en cambio la aceptación de sus similares, quieren formar parte del grupo, pues quienes son dependerá mucho de la forma que son vistos por sus compañeros.

Ningún adolescente quiere ser dejado fuera del grupo, quiere agradar a sus compañeros y la presión por lograrlo puede obligarle a hacer cosas que van en contra de lo que piensa, sólo por ser parte del grupo. Más que cualquier figura de autoridad, sus compañeros tienen gran influencia sobre el o la adolescente. Y su deseo de ser aceptado puede llevarlo a la experimentación con drogas, alcohol, sexo y diversos comportamientos peligrosos.

Es importante estar al pendiente de los hijos adolescentes, pues un cambio drástico de su comportamiento puede indicar que está siendo presionado a realizar cosas que realmente no quiere hacer. Es necesario mantener abiertos los canales de comunicación y ayudarles a entender que no deben ceder ante la presión del grupo para encajar. Sobretodo es importante trabajar con su autoestima, pues los jóvenes con baja autoestima son más propensos a ceder ante este tipo de presión.

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